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4 Razones para Usar la Tarjeta de Crédito

La tarjeta de crédito tuvo sus inicios en los años 50 cuando se creó la Dinner’s Club que era una tarjeta de pago para una red de restaurantes.

Como método para reducir los costos de transacción, ha sido una de las mejores invenciones.

Sin embargo, también se ha convertido en el yugo de muchos…

Aquí 4 razones para usarla:

1. Para incrementar tus gastos impulsivos

De acuerdo con el neuroeconomista de la Universidad Carnegie Mellon, George Loewenstein,

“las tarjetas le ponen anestesia al dolor asociado con pagar; la usas y no sientes que estás perdiendo o entregando algo al hacer tu compra. En el caso del pago en efectivo, tienes que entregar tus billetes físicos.”

Cuando compras algo de $5 y tienes usar tu billete de $100 para pagar por ello, ¿qué sientes?

2. Para pagar los viajes de otros

Si bien los anuncios nos pintan que las millas te van a hacer rico, ninguno hizo su patrimonio gracias a los premios.

De hecho, más del 60% de las millas nunca son canjeadas por la frustración con los términos de canje.

Los emisores no ganan con las tarjetas sin saldo o sin mora; ganan con las de las personas promedio que tienen un arma sin seguro en su billetera y de vez en cuando se dispara. Tu sabes a que me refiero…

3. Para que las tazas de interés vayan en tu contra

Una tarjeta puede llegar a tener un interés del 70%.

Si lees las letritas del contrato te das cuenta que todo está formulado para que el emisor gane el interés y tú lo pagues.

De acuerdo con un estudio hecho por la prestigiosa Universidad MIT, cuando usas una tarjeta gastas un 30% más.

¡Con el simple hecho de usar plástico pagas una “taza de interés” del 30% en tus gastos!

Como dice Warren Buffet, valorado en 77 mil millones de dólares, “No puedes progresar financieramente en tu vida pagando 18 o 20% de interés…puedes ganar mucho dinero prestándole a otros a esa taza.”

4. Para transformar una emergencia en un caos mayor

La razón más común que las personas dan para tener una tarjeta es “por si acaso” o “por cualquier emergencia.”

Si tienes una emergencia, digamos una visita al hospital o un choque que conllevan estrés y dolor, ¿por qué quisieras meterte en una deuda al 29% de interés en ese momento?

No te meterías a un préstamo con esa taza de interés cuando la vida va bien, ¿por qué lo harías cuando estás en medio de una tormenta?

Si en caso insistes en usar tu tarjeta, asegurate de llevar un presupuesto y control de gastos sin falta. Me preocupa más las personas que no llevan presupuesto y control de gastos pero tienen tarjeta de crédito que las que no tienen tarjeta de crédito pero tampoco llevan su presupuesto a cabalidad. Para desarrollar el músculo del presupuesto, inscríbete en el Gimnasio Financiero de La Asignatura Pendiente haciendo click aquí.

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